Un estudio respaldado por la NASA en The Astrophysical Journal indica que las galaxias enanas retienen solo una pequeña fracción del oxígeno que producen sus estrellas, lo que apunta a vientos de supernova más intensos de lo previsto.

La NASA informó el 2 de noviembre de que investigadores que usan el telescopio espacial Hubble han descubierto que 37 galaxias enanas cercanas contienen mucho menos oxígeno del que predicen las simulaciones. Los resultados aparecen en un artículo publicado en The Astrophysical Journal, dentro del proyecto «Galaxies Losing Oxygen via Winds» (GLOW), financiado por la NASA y la National Science Foundation. Las galaxias enanas estudiadas contienen desde unos pocos miles hasta cientos de millones de estrellas y se eligieron porque sus masas están en el rango en que la teoría espera que se expulse cada vez más oxígeno.

El equipo combinó imágenes ópticas de archivo del Hubble, que resuelven estrellas individuales y revelan su historia de formación estelar, con datos del retirado telescopio Spitzer de la NASA y de los observatorios terrestres Very Large Array y Australia Telescope Compact Array. Se usó el oxígeno como trazador porque es el elemento más abundante tras el hidrógeno y el helio, es relativamente fácil de detectar y su producción en las estrellas se conoce bien. Según el estudio, los vientos galácticos impulsados por supernovas parecen eliminar el oxígeno de las galaxias de baja masa con más eficacia de lo que suponen los modelos actuales, por lo que las enanas conservan solo una pequeña fracción de lo que producen sus estrellas.

Los investigadores señalan que sigue sin estar claro si el oxígeno ausente se encuentra en el halo de gas difuso que rodea estas galaxias, el medio circumgaláctico, o si fue expulsado por completo al espacio intergaláctico. La investigadora principal, Kristen Wingfield McQuinn, dijo que el trabajo ayuda a entender cuánto enriquecen las galaxias el espacio entre ellas. Espera usar el telescopio espacial Nancy Grace Roman para hallar galaxias aún más tenues y de menor masa, y luego observarlas con Hubble y James Webb, mientras que la coinvestigadora Grace Telford planea observaciones detalladas de Hubble de las estrellas masivas implicadas.